Valle de Bravo: Pueblo Mágico en peligro de extinción

Valle de Bravo / MX Político. - En el Pueblo Mágico de Valle de Bravo, los turistas, con altos ingresos económicos y hechizados por la naturaleza, han optado por quedarse a vivir ahí. Desplazan a los habitantes originarios y fracturan el equilibrio ecológico debido a la gran cantidad de nuevas construcciones de casas

El chofer se preocupa por no fallar en alguna curva cerrada del camino que lleva a Valle de Bravo. Los pasajeros, también al pendiente del chofer, de vez en cuando miran entre los árboles la gran presa de dos mil 900 hectáreas que como un espejo refleja los cerros que le rodean. 

 

 

Gustavo Octavio Huerta, cronista en la década de los 80 de Valle de Bravo, quien se ajusta sus lentes de sol mientras la luz natural se está desvaneciendo. Cuenta que "[Valle] en la antigüedad, era evidentemente un pueblo agrícola, antes de que se convirtiera en un valle como tal. En la región se daba el trigo, el maíz, la cebada y mucho más". Y aunque se haya hecho Pueblo Mágico y fomente así el turismo gracias al apoyo del gobierno federal, Huerta señala que en el aspecto ambiental sí hay mucho que cuidar, pues "hay demasiada tala inmoderada que no está siendo regulada por el gobierno, por ejemplo. Y esto, aunado al abastecimiento de agua que sale de Valle hacia otras regiones, afecta considerablemente al medio ambiente".
 
Modificación del espacio 
El rojo tierra se impone en contraste al verde que marca el contorno de los cerros. Sumergido entre las calles se observan las tejas de doble agua. El adobe se asoma entre las grietas de las casas presentan, en parte por la falta de mantenimiento, pero también porque representan un gran atractivo turístico

 

 

Valle de Bravo adquirió el nombramiento de Pueblo Mágico en 2005, sólo cuatro años después de la creación del Programa Pueblos Mágicos. La imponente naturaleza y la arquitectura del lugar fueron clave para adquirir este distintivo. 

La totalidad del rojo tierra se va difuminando conforme se posa la mirada sobre el cerro del cual salen los parapentes. Ahí, zona privilegiada por las inmobiliarias, se han ido construyendo casas que no respetan las normativas de construcción. 

 

 

Rosa Victoria, de 57 años, de cabello corto y completamente de color blanco, ha vivido por 55 años en Valle de Bravo y confirma lo que a simple vista se puede observar. "Ahorita ya todo esto cambió, antes los techos eran de doble agua y ahora ya no. Los han dejado construir como en la Ciudad [de México]", señala. 

El arquitecto Rodrigo Hernández, a quien se le cambió el nombre para salvaguardar su integridad, explica que los nuevos residentes, con ingresos económicos muy altos, buscan estilos arquitectónicos más modernos y sofisticados como el minimalismo. Esto los lleva a hacer caso omiso de las reglas de construcción que buscan preservar y unificar un estilo urbano, característica que por mucho tiempo distinguió al poblado
 
Desarrollo Inmobiliario Insostenible 
Los proyectos ya firmados han llevado a un desarrollo inmobiliario insostenible. El portal Observatorio Ciudadano de la Cuenca de Valle de Bravo-Amanalco muestra desde 2013 a 2017, 58 denuncias referentes a la categoría de construcciones irregulares. Todas refieren a complejos hoteleros, casas habitación y campestres.

 

 

El portal menciona a una de las zonas más emblemáticas, el Bosque de Pamajé, donde la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) pretendía otorgar permisos para el "desmonte, despalme y urbanización" de 73.7 de sus 74 hectáreas para hacer una reserva ecológica privada. 

Rosa Victoria cuenta que la mayoría de los habitantes no son originarios. Gracias al turismo se han creado nuevas construcciones a manos de los nuevos residentes, que obliga a los primero a buscar un nuevo lugar; además, de que no respetan las costumbres de Valle de Bravo. "Lo malo de la estadía de los nuevos residentes es que cambian la forma de la construcción de las casas, y con ellos Valle pierde su esencia", afirmó.

 

 

Las propiedades cotizadas en dólares incrementan el predial, lo cual hace imposible de pagar para los residentes originales. Entonces se empieza a generar un fenómeno conocido como "turistificación", que es un problema que afrontan las ciudades, en este caso municipio, cuando el turismo obliga a los habitantes a salir de su vivienda para que los turistas la ocupen con una renta más cara y por menos tiempo. Así, los viejos arrendatarios son desplazados sin más alternativa que ir a la periferia donde podrán conseguir una renta a largo plazo y barata.

Nancy López y Lilia Zuzumbo concluyen, en su artículo sobre Valle de Bravo publicado por la Universidad de Granada, que la inversión privada moldea las políticas públicas y administrativas con el fin de obtener disponibilidad de recursos naturales, mano de obra barata, infraestructura, servicios, entre otros, y las acciones derivadas han generado la acumulación del capital para algunos, que paralelamente provoca desigualdad y el despojo o desplazamiento.

 

 

La llegada de los nuevos comercios y franquicias también cabe en el fenómeno, como sucede en la calle Sta. María, lugar en el que se puede encontrar restaurantes lujosos, donde subieron las rentas de locales a niveles estratosféricos. 
 
El pueblo en la actualidad: el desplazamiento
El Programa Pueblos Mágicos ha creado mecanismos para efectuar el desplazamiento de familias con bajos recursos, como es el caso de la familia Ponce, expuesto en el reportaje Los desplazados de Valle de Karina Roldán.

 

 

Los Ponce, después de ser desplazados por la presa y luego de su casa en la zona de La Peña, han tenido que (sobre)vivir de la venta de pepitas asadas en una casa prestada en la colonia Colonos en la punta de una montaña. Su responsabilidad es el cuidado de la casa, a cambio de no tener que pagar la renta.

En 2008, con la inauguración de la Autopista Toluca-Zitácuaro y Ramal-Valle de Bravo, se benefició principalmente la clase política mexicana que tenía propiedades en la región. Pero también atrajo a personas interesadas en vivir una supuesta vida "ecológica" y en "armonía" con la naturaleza.

 

 

Siete años después, Tristán Manuel Canales Najjar, diputado federal por el PRI, intentó impulsar el desarrollo de viviendas lujosas en Valle, y para llevar a cabo la construcción se talarían 80 hectáreas de Bosques de Pamejé. Sin embargo, la SEMARNAT ha negado en dos ocasiones la propuesta, aunque no se puede descartar más iniciativas de diferentes personas y partidos en un futuro a pesar de ser un "área natural protegida de competencia federal".
 
Medio ambiente en riesgo
Valle de Bravo, un municipio ubicado al poniente del Estado de México y a 74 km de distancia de la Ciudad de México, se encuentra situado en el sistema montañoso del Nevado de Toluca. Gracias a los recursos forestales e hidrológicos con los que cuenta, existe una amplia diversidad de paisajes que se ha convertido en uno de los principales atractivos del municipio que han permitido la consolidación del turismo

 

 

Los cambios ambientales que ocurren con la Planeación de Cuencas en Valle de Bravo provocaron la reubicación y el surgimiento de poblaciones en territorios alejados al lugar de origen y en condiciones poco favorables para la agricultura: actividad económica predominante en el municipio

La actividad turística principal que se desarrolla es el turismo residencial. Se caracteriza por el desplazamiento voluntario y periódico de personas de su residencia habitual hacia una residencia secundaria por motivos de recreación y descanso. El turista residencial busca emplazamientos naturales, atractivos y cercanos a su residencia y es frecuente que se sitúen en áreas rurales con calidad paisajística o en áreas donde puedan practicarse actividades recreativas.

 

 

Cuando los diversos agentes del mercado promueven esta actividad turística, buscan apropiarse de los espacios que cuentan con una extensa diversidad de recursos naturales para la nueva expansión. 

Los administradores públicos hacen uso del término sustentable en el discurso, porque en la práctica siguen apoyando y financiando emprendimientos turísticos que afectan tanto a la población como al medio ambiente.

 

 

"Se puede hacer un turismo ecológico, donde exista un reglamento que procure disminuir o erradicar la cuestión de la basura o la deforestación. Hay que cuidar los bosques y la naturaleza en general. Y precisamente eso pareciera que no le importa al gobierno, a pesar de que es un Pueblo Mágico", concluye el cronista Huerta.

La solución no es dejar de visitar las ciudad o pueblos del país, sino conocer el proceso por el que han pasado para convertirse en lo que hoy son y tomar una decisión informada. Preguntarse: ¿es buena idea rentar una casa?, ¿debería hospedarme en este hotel?, ¿contratar o no este tour acuático? 

 

*Investigación por:

  • Aguirre Piña Luis F.                                                                      
  • Alavez Anaya Eduardo Gerardo
  • Alvarado Domínguez Hiram
  • Cano Maya Joel Octavio
  • Guilbert Olvera Bianca A.
  • Ortiz Padilla Karen

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