Abuso y silencio corrompió a la Iglesia en Pensilvania

Los "sacerdotes pederastas" emplearon la fe de las víctimas y su confianza en ellos como líderes religiosos para abusar de ellos y silenciarlos

Redacción: MX Político 

Ciudad de México.- Un nuevo escándalo amenaza al Vaticano tras revelarse que más de 300 curas católicos  abusaron sexualmente de más de mil niños en seis diócesis de Pensilvania, Estados Unidos.

Las mil 356 páginas del informe del gran jurado de Pensilvania sobre los abusos sexuales de clérigos están repletas de descripciones escalofriantes y de crudos ejemplos de impunidad. 

Y es que la investigación revela que durante siete décadas la cúpula eclesiástica católica, en algunos casos con complicidad de  la Fiscalía,  encubrió y toleró muchos de los abusos perpetrados por los sacerdotes. 

Manual de encubrimiento

El informe  revelado por  el fiscal general del estado, Josh Shapiro detalló  la existencia de un  “manual de instrucciones para ocultar la verdad en las iglesias de Pensilvania; algunos casos el encubrimiento llegaba  hasta el Vaticano.  Bajo este método los curas pederastas pasaban de una iglesia a otra.

  1. Utilizar eufemismos para describir los abusos sexuales en los documentos de la diócesis, por ejemplo en vez de hablar de “violación” mejor usar “contacto inapropiado”
  2. No llevar  a cabo verdaderas investigaciones” sino “asignar a clérigos  no capacitados, para entorpecerlas o que sus resultados no tengan credibilidad
  3.  Contención psicológica de los abusados lo realiza la propia Iglesia: para evitar que los abusos tomen repercusión pública las denuncias se mantenían bajo investigación interna de cada diócesis y los abusados y abusadas eran "contenidos" en "instalaciones psicológicas" de la Iglesia. Estas instituciones se basaban en "autoinformes" de los propios curas violadores por lo que terminaban culpando a los abusados y negando la conducta delictiva.
  4.  Si la diócesis determina que el escándalo es de tal calado que debe echar al cura abusador, evitar explicar el por qué: mejor definirlo como una “baja médica” o “fatiga nerviosa”.
  5. Si la comunidad descubre los abusos, la mejor solución es trasladar a ese sacerdote a otra iglesia, donde nadie sabrá que es un pedófilo. Aunque sea conocido que un religioso ha abusado de menores, mejor mantenerle el sueldo y las ayudas para su vivienda. 
  6.  Finalmente, y sobre todo, no decir  nada a la Policía. El abuso sexual, aunque sin penetración, siempre ha sido un delito. Pero no lo trate de ese modo, sino como un ‘asunto personal’, ‘dentro de casa'

Este "manual de encubrimiento" tenía un nombre al interior de la Iglesia, como señala el informe judicial el propio Obispo Wuerl de Pittsburgh, ahora Cardenal de Washington D.C., lo mencionó como el "Circulo de secreto" para referirse a este procedimiento.

Distinguían con cruces de oro a sus víctimas 

Los "sacerdotes pederastas" emplearon la fe de las víctimas y su confianza en ellos como líderes religiosos para abusar de ellos y silenciarlos.

Entre los detalles del informe destacan que  para facilitar la búsqueda de víctimas, los curas depredadores daban regalos a sus niños favoritos: cruces de oro para que usaran en el cuello. Estas cruces eran las señales de los niños que estaban siendo preparados para ser abusados sexualmente.

Entre los casos más duros del informe  destacan, un cura en Erie, el padre Chester Gawronski, acariciaba sexualmente a niños y les decía que lo hacía para "hacer una revisión de cáncer". En Harrisburg, un cura abusó de cinco hermanas y recolectó muestras de su orina y sangre menstrual.

En la rectoría de una parroquia, cuatro curas hicieron que un chico se desnudara y posara como Jesucristo en la cruz mientras le tomaban fotos. Las imágenes serían utilizadas como referencia para nuevas esculturas religiosas para las parroquias.

Otro cura contó a un niño al que estaba acariciando que lo que hacía estaba bien porque él era "un instrumento de Dios".

¿Habrá justicia?

La mayoría de los abusos ya prescribieron por  haberse cometido hace tiempo o sus autores ya están muertos o de avanzada edad. 

De acuerdo con las autoridades sólo dos de los sacerdotes pueden ser procesados judicialmente por estas denuncias debido a una ley existente en Estados Unidos conocida como el Estatuto de Limitaciones, que establece, entre otros,  un periodo máximo en que los fiscales pueden imputar cargos delictivos.

Debido a lo anterior el gran jurado recomendó  que en el estado de Pensilvania se levante ese límite.

 

 

¿Qué puede hacer el papa?

Bajo la ley canónica, que gobierna la Iglesia católica, el papa tiene el poder de despedir o castigar a los obispos.

Pero la ley canónica es difusa sobre cuándo, exactamente, deben llevarse a cabo los castigos o despidos, dicen expertos. 

 

 

El reverendo Hans Zollner, psicólogo de la Universidad Pontificia Gregoriana en Roma señaló que a ley tampoco tiene crímenes concretos o castigos correspondientes al abuso sexual.

De acuerdo con Shaun Dougherty, una de las víctimas por abuso, "el castigo financiero es el único camino que la Iglesia sabe. El dinero. A ellos no les importan los niños, sino el dinero. Cuando atrapan a un cura que ha malversado en una diócesis, llaman a los medios. Acabamos de arrestar al padre fulano, robó unos 300 mil dólares, lo procesamos con todo el peso de la ley”.

La publicación salió a la luz semanas después de que Theodore McCarrick, un exarzobispo de Washington de 88 años, renunciara como cardenal. La destacada figura en la iglesia estadounidense presentó su dimisión al Papa Francisco después de que se le acusara de abusar sexualmente de niños y adultos desde el inicio de su vida religosa, hace medio siglo atrás, informó CNN.

Antes de que el reporte fuera publicado este martes, el cardenal Donald Wuerl, uno de los más altos aliados del papa Francisco y exarzobispo de Pittsburgh, tenía un sitio web detallado preparado para defenderse de las acusaciones de que protegía a sacerdotes abusivos. (El sitio web fue eliminado el martes tras una protesta de los católicos).

mtz

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