En colonia de Jojutla quedan solo recuerdos después del sismo

Vecinos de colonias de Jojutla recuerdan los momentos previos y posteriores al sismo del 19 de septiembre

Redacción: MX Político

Ciudad de México.- Solo puede mirarse un terreno baldío y desolador porque de la colonia Emiliano Zapata del municipio de Jojutla, Morelos, no quedó nada. Su iglesia, escuela y decenas de casas son recuerdos nada más.

Hasta hace dos semanas había muros y techos que albergaban a varias familias; en la capilla de la Santa Cruz celebraron su fundación -el 3 de mayo- y el 6 de agosto hacían fiesta por la transfiguración del Padre Jesús, y a un costado está la Escuela Primaria 10 de Abril, el único inmueble que falta por tirar. Después todo parecía “un campo de batalla”.

“No quedó nada porque todo demolieron. Solo quitaron los escombros porque todo se cayó, no quedó nada”, repite Yesenia Soriano Moreno, de 27 años, mientras señala aquella zona de desastre que dejó el sismo del pasado 19 de septiembre.

Desde la calle 10 de Abril, donde aún duerme junto con su familia en casas de campaña, la señora comenta que ellos –dos hijos y esposo– vivían en el número 17 de la calle Francisco I. Madero y perdió todo su patrimonio, enseres domésticos y documentos personales.

Recuerda que ella y su pequeña caminaban aquella tarde. “Yo venía a una cuadra (de la casa) cuando empezó a temblar y en ese momento corrí para agarrarme de un árbol, pero las dos casas que estaban a mi lado se vinieron abajo. Sentí que me llegaban los escombros”, relata.

“Yo nada más abracé a mi hija porque la iba cargando y, cuando dejó de temblar, corrí a buscar a mi hijo en la primaria”, porque también colapsó con el vaivén de la tierra de Jojutla, una de las comunidades más cercadas a Axochiapan, Morelos, donde fue el epicentro del devastador fenómeno, cuenta.

Después se reunió la mayoría de su familia y vecinos entre las calles aledañas, sin embargo, aún faltaba su suegra, la señora Sara García Porcayo, quien hoy agradece porque fue rescatada de los escombros de la misma casa y “lo estamos contando”.

La señora cuenta que a las 13:14 horas estaba en casa con su nieto de siete meses de edad y se alistaba para hacer el aseo, pero todo le empezó a caer encima. Entonces fue por el bebé porque estaba enfermo y dormía sobre una hamaca.

“Es un terror ver cómo se cae todo encima. Sentía que todo me golpeaba, sentía las  piedrita, porque trataba de voltear a mi niño por un lado y otro, y me acosté casi sobre él para cubrirlo”, comparte a Notimex.

Dice que una trabe pudo salvarlos porque “Dios fue muy grande” y solo tuvo golpes y raspones. “Todo eso ya pasó y estamos bien, aunque muy tristes por todo lo que pasamos y ahora no tenemos nada”.

Sara García acota que de entre los escombros fue rescatada por uno de sus sobrinos y un cuñado. “Todo pasó rápido porque la casa se cayó”, insiste la vecina de la colonia Emiliano Zapata, quien ocupaba su predio con nueve familiares más.

“Este sismo ha sido el más fuerte que he sentido”, lamenta el señor Aniceto Ramos Allende, quien cuidaba y vivía con su familia en la Escuela Primaria 10 de Abril, a la cual llegó hace 25 años.

En esta colonia había por lo menos 50 hogares y “todos fueron demolidos”, y la iglesia de la Santa Cruz, fundada en mayo de 1923, acababa de cumplir 94 años. “No puede ser que se haya caído y es duro verla así”, dice con la voz entrecortada y los ojos llorosos.

Desde la casa improvisada con lonas y colchonetas, donde tomaba su medicamento, relata que él y su esposa Enriqueta fueron sorprendidos por el temblor. “Ella perdió la vista hace tiempo y con el susto recargó todo el peso de su cuerpo y le tronó un hueso del pie”, refiere.  

Cuenta que los médicos de un clínica, localizada muy cerca de Jojulta, hicieron lo posible para ayudarla, empero, la falta de luz y el colapso de las calles impidió trasladarla a otro lugar para ser atenida. “Se le tuvo que amputar la extremidad porque ya era muy tarde”, acota.

“Esto es aún más triste y doloroso”, menciona con la mirada hacia el suelo y las manos retirando las lágrimas. Don Aniceto pide a la autoridades apoyarlos de manera urgente “porque todos somos damnificados”.

A pesar del dolor, el miedo y la tragedia por el terremoto, los vecinos de la colonia Emiliano Zapata confían en que esto tenga pronto un final y puedan reconstruir todo lo que perdieron.

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