En qué va la investigación de la explosión del Ferry ligado a Borge

Aunque las investigaciones continúan, la PGR ha descartado que se trate de un atentado terrorista 

Por Vanessa Solis 

Ciudad de México.- El Gobierno Federal descartó que la explosión registrada el 21 de febrero pasado en un ferry de la empresa Barcos Caribe, propiedad de la familia del exgobernador de esa entidad Roberto Borge, esté relacionada con un acto terrorista o del crimen organizado.

Alberto Elías Beltrán, titular en funciones de la Procuraduría General de la República (PGR), dijo que el artefacto utilizado en el navío Caribe I es de fabricación "casera", activado a distancia de forma inalámbrica, como lo adelantó El Universal,  quien realizó la explosión no tenía el propósito de afectar a las personas que se encontraban en la embarcación, "tenía una capacidad muy limitada", aseguró.

De acuerdo con la investigación, a la que tuvo acceso El Universal, se utilizaron cinco cargas explosivas para afectar a la embarcación de origen australiano, que se encontraba atracada en el muelle de Playa del Carmen.

Entre el material recolectado en el lugar de los hechos por personal de Servicios Periciales, se encuentran pedazos de cartón en forma cilíndrica, fragmentos de alambre de cobre con recubrimiento aislante color amarillo, así como dos láminas de aluminio que formaban parte de la estructura de la embarcación.

Al cuestionarle si las líneas de investigación que se siguen están relacionadas con un posible autoatentado, el subprocurador dijo que el principio de presunción de inocencia impide revelar detalles de una investigación.

Hay que recordar, que se habló sobre un posible autoatentado, con el fin de cobrar el seguro de la embarcación. 

De acuerdo con el columnista Raúl Rodríguez Cortés, de El Universal, la PGR estaría revisando un video de seguridad, en el que se observaría a uno de los propietarios de la naviera, Roberto Borge Martín, padre del exgobernador Roberto Borge Angulo, y aun sujeto no identificado, que lo acompañaba. 

Al cuestionarle si las líneas de investigación que se siguen están relacionadas con un posible autoatentado, el subprocurador respondió que el principio de presunción de inocencia impide revelar detalles de una investigación.

Solo ocho días después de la explosión, el 1 de marzo, buzos localizaron una bomba sin detonar en una embarcación de Barcos Caribe, que se ubicaba a 500 metros de la costa de Cozumel.

El gobierno de Quintana Roo dijo que la embarcación en la que se encontró el artefacto explosivo se usaba para transportar refacciones y tenía diez meses sin operar, por lo que no representó ni representa ningún peligro para los viajeros. 

Cinco días después de que la naviera suspendiera actividades, el gerente de operaciones de Barcos Caribe, Jefferson Marín Flores, negó las acusaciones de la SCT sobre los permisos de navegación.

En un video, dijo que el 31 de enero se realizó el pago de derecho de renovación de los permisos de navegación y aclaró que si no contara con la documentación en regla, no sería posible prestar servicio.

También contradijo la versión del gobierno de Quintana Roo respecto a que la embarcación Caribe 2, en la que se encontró un artefacto explosivo amarrado a la pala de estribor, tenía diez meses sin prestar servicio; aclaró que el último viaje del ferry fue el 2 de febrero y que estaba en la zona de fondeo porque necesitaba cambio de refacciones.

Además dijo que el número de heridos por la explosión en el ferry  fue de 31 y no de 24, como informaron las autoridades.

El accidente provocó que el gobierno de Estados Unidos emitiera una alerta de seguridad para Playa de Carmen y anunció el cierre de su agencia consular en la zona turística.

La embajada lanzó una prohibición para los empleados del gobierno estadunidense para viajar a Playa del Carmen y pidió a los turistas que puedan encontrarse en el lugar, que estén conscientes de su entorno y tomen precauciones.

Ayer, un objeto sospechoso causó “al parecer explosivo”, que se encontraba cerca del muelle Internacional de Cruceros en Cozumel, causo alarma y pánico entre la gente, sin embargo la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Quintana Roo que después de que el artefacto fue analizado por elementos de la Marina Armada de México, Policía Federal, SSP y Fiscalía General del estado, se concluyó que se trata de “algún experimento o monitoreo oceanográfico”.

vsv
 

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