Fracaso de Calderón y Peña Nieto podrían darle el triunfo a AMLO: The Economist

La organización Open Society Foundations vio como una innovación en políticas públicas, la propuesta de amnistía de AMLO 

Por Vanessa Solis 

Ciudad de México.- El fracaso de los gobiernos de Enrique Peña Nieto y de Felipe Calderón, podría ser uno de los factores que los ciudadanos mexicanos tomen en cuenta para darle una oportunidad a la amnistía que plantea el candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador, señaló la revista The Economist en su más reciente publicación. 

“López Obrador cree que puede convencer a los mafiosos para que depongan las armas y que los votantes los perdonen. Después de las campañas fallidas (contra los criminales) de los gobiernos anteriores, los mexicanos pueden darle una oportunidad”, dice The Economist.

La propuesta de amnistía para reducir los altos niveles de violencia en México, que promueve el candidato presidencial izquierdista, fue vista como una innovación en políticas públicas por parte de la organización Open Society Foundations, de acuerdo con el medio digital Sin Embargo. 

El colombiano Diego García-Devis, oficial del programa de política de drogas para América Latina del organismo, consideró que “la amnistía puede ser una innovación interesante en políticas públicas y podría beneficiar a quienes han cometido delitos no violentos”.

“Es muy fácil y populista relacionar el uso de drogas a temas de seguridad al igual que continuar criminalizando a los más débiles, como usuarios de drogas o pequeños productores de amapola”, explicó a la agencia EFE García-Devis durante un recorrido a medios en la presentación la exposición del Museo de Política de Drogas en Ciudad de México.

“Lo más difícil es ser innovador en políticas públicas y eso es lo que nos interesa promover: queremos que las campañas (en México) se interesen y reflexionen sobre la necesidad de una nueva política en esta materia”.

Señaló que las campañas y la futura administración de este país “tendría la obligación” de abordar el tema “desde la salud y la inclusión social”, y que como fundación tratan de “fomentar un abordaje más inteligente” de la política de drogas.

El experto indicó que en Latinoamérica cada país tiene su propia realidad, pero que una constante del problema de las drogas “es el abordaje desde el derecho penal a un fenómeno que se relaciona con la salud por el consumo o al desarrollo o inclusión socioeconómica”.

La revista Inglesa, narró en su texto la situación que se vive en Guanajuato. “En Apaseo el Grande”, cuenta, “los cuerpos se están acumulando. En febrero, mafiosos mataron a un político local. Los restos de otra víctima fueron encontrados en cuatro bolsas repartidas por la ciudad. La policía hizo un descubrimiento similar en abril. En los primeros tres meses de este año, el municipio de 85 mil personas tuvo 43 asesinatos, en comparación con 20 en todo el 2016. Eso es casi lo mismo que Londres, una ciudad 100 veces más grande y actualmente en pánico por su alta tasa de homicidios”.

The Economist habla sobre la ola criminal nacional, durante la cual la tasa de homicidios rompió su récord anterior de 2011. “Ese pico llegó después de que el entonces Presidente, Felipe Calderón, desplegó el ejército para luchar contra las bandas de narcotraficantes. Su táctica de capturar o matar a los reyes hizo que las pandillas se dividieran en facciones en guerra y que entraran en nuevas líneas de negocios”. 

“El actual Presidente, Enrique Peña Nieto, quien asumió el cargo en 2012, prometió reducir a la mitad el índice de homicidios. En cambio, después de una disminución inicial, aumentó bruscamente. Para marzo de este año, el número de asesinatos durante la presidencia de Peña había excedido el número de muertos bajo Calderón. La tasa de homicidios hasta ahora en 2018 es alrededor de un 25 por ciento más alta que en 2011”. 

La revista dice que el segundo problema de Guanajuato, además del fenómeno nacional, es que es nuevo para tal violencia y, por lo tanto, estaba menos preparado. En 2011, su tasa de homicidios fue la mitad del promedio nacional. Ahora se ha disparado para duplicar la tasa nacional.

“El aumento de la violencia es uno de los principales problemas en las elecciones generales programadas para el 1 de julio. Casi la mitad de los mexicanos dicen que el crimen es el principal problema en su área. La desaparición de tres estudiantes de cine en Guadalajara en marzo, y el descubrimiento de que sus cuerpos se habían disuelto en ácido, desató grandes protestas el mes pasado. El primero de tres debates entre cinco candidatos presidenciales, celebrados el 22 de abril, comenzó sobre el tema de la seguridad. Sus propuestas no fueron alentadoras. Andrés Manuel López Obrador, el favorito de izquierda, diagnosticó mal el problema. Sus soluciones propuestas son radicales pero, en el mejor de los casos, parte de la respuesta. Sus dos principales rivales fueron vagos”, dice The Economist.

Los grupos criminales de Jalisco y Michoacán se trasladaron al estado a partir de 2015, agrega. “El mayor generador de dinero es el robo de combustible. Casi una quinta parte de los casos registrados ocurren en Guanajuato”.

Además detalla el problema de los huachicoleros que pelean entre sí por el botín.

“Otro problema es la coordinación. México tiene fuerzas de policía municipales, estatales y federales, además del ejército, que los presidentes Calderón y Peña presionaron para que actuaran contra los criminales. En muchos estados, la policía municipal y estatal no usa las mismas frecuencias de radio y, por lo tanto, no puede comunicarse. Al Ejército le molesta que le pidan que persiga a delincuentes, un trabajo que cree que la policía debería hacer. La policía municipal, acostumbrada a emitir multas de tránsito y perseguir ladrones, se encuentran investigando el robo de combustible, que es un delito federal”, detalla la publicación inglesa.

Según The Economist, los candidatos presidenciales han presentado planes que son viejos, vagos o inadecuados. Los dos principales candidatos moderados, Ricardo Anaya, del conservador Partido Acción Nacional y José Antonio Meade, el candidato del Partido Revolucionario Institucional de Peña, ven la necesidad de mejorar la aplicación de la ley, pero dicen poco sobre la forma en que lo harían. En el debate el Anaya criticó la prioridad que Peña y Calderón dieron a la captura de capos. Prometió ‘desmantelar y no solo decapitar’ a las organizaciones criminales. El señor Meade dijo que ‘cuadruplicaría la capacidad de investigación del Estado’”.

“López Obrador, fuertemente favorito, considera la justicia penal como una rama de la justicia económica. La causa de la violencia, argumenta, es la falta de oportunidades. Pero eso no explica su ascenso a nivel nacional ni su surgimiento en la próspera Guanajuato”, agrega.

En lo que se refiere a la amnistía, la publicación dice que “la nueva idea del candidato para reducir el crimen, además de luchar contra la pobreza, es ofrecer una amnistía a los narcotraficantes de bajo nivel. En el debate, habló de invitar al Papa Francisco a mediar entre las pandillas y el estado. ‘No podemos apagar un incendio con fuego’, dijo López Obrador. Sus rivales lo acusaron de bendecir la impunidad que afecta a la justicia penal. ‘Quiere perdonar lo imperdonable’, dijo el señor Meade.

La influyente publicación inglesa dice que “la conciliación de algún tipo podría ayudar como parte de una estrategia de aplicación de la ley bien diseñada”.

“Tres cuartas partes de los votantes se oponen a la idea de la amnistía. Pero en áreas con historias más sangrientas pueden ser más receptivas. ‘Es muy diferente si vives en Tamaulipas, Guerrero, Michoacán o en algún estado muy afectado por el narcotráfico’, dijo Francisco Abundis, encuestador”.

Al final del largo texto de The Economist dice, textual:

“López Obrador cree que puede convencer a los mafiosos para que depongan las armas y que los votantes los perdonen. Después de las campañas fallidas (contra los criminales) de los gobiernos anteriores, los mexicanos pueden darle una oportunidad”. 

vsv

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