“Que renuncie todo el gabinete de seguridad: AMLO”

Julián Trejo

NoticiasMX.- Unas horas después de que el narcotraficante Joaquín “el Chapo” Guzmán se fugara del penal de máxima seguridad “El Altiplano” en el Estado de México, el entonces líder del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador, alzó la voz y exigió la inmediata renuncia de todo el gabinete de seguridad del Gobierno de Enrique Peña Nieto.

Entonces, durante una gira por el estado de Chiapas, López Obrador arengaba a la gente exigiendo que “cuando menos que renuncie todo el gabinete de seguridad, todo el gabinete de seguridad tiene que renunciar por esta fuga del “Chapo”, el secretario de Gobernación, de la Defensa, de Marina, el Procurador, el del Cisen, todos tienen que presentar su renuncia, de inmediato”.

La fuga de “El ChapoGuzmán se registró la noche del 11 de julio de 2015, justo unas horas después de que el Presidente Peña Nieto emprendiera una gira de trabajo por países de Europa, ya que nuestro país era el invitado de honor al Día Nacional de Francia, donde un contingente de cadetes del Heroico Colegio Militar encabezaría una parada militar en los Campos Elíseos.

Sin importar ello, López Obrador también exigía que Peña Nieto cancelara esa gira y regresara “inmediatamente” a hacerse cargo del asunto de la fuga del “Chapo”, “para que no pasemos vergüenza afuera. Imagínense lo que se va a opinar en el extranjero , en el mundo; es una burla y no se debe prestar el nombre de México, la imagen de México a estas burlas, se tiene que regresar Peña de inmediato para atender este asunto y no estar pasando vergüenzas en el extranjero”, alegaba el tabasqueño.

No era la primera vez que Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, más conocido como el “Chapo” se escapaba de un penal de Máxima Seguridad.

“El Chapo” fue capturado por primera vez el 9 de junio de 1993 en Guatemala y extraditado a México; el 19 de enero de 2001 se fuga del Penal de Puente Grande, en Jalisco, lo hace escondido entre la ropa sucia que era llevada a la lavandería en un carrito. El 22 de febrero de 2014 es aprendido en la ciudad de Mazatlan, Sinaloa mediante un operativo coordinado entre la Marina y el Gobierno de Estados Unidos; el 11 de julio de 2015 se fuga nuevamente, pero ahora del penal del Altiplano en el Estado de México a través de un túnel de 1.5 kms de longitud y el 8 de enero de 2016 es recapturado en la ciudad de los Mochis, Sinaloa.

Ese día, Peña Nieto informó de la recaptura del narcotraficante; a través de las redes sociales posteó: 'misión cumplida: lo tenemos. Quiero informar a los mexicanos que Joaquín Guzmán Loera ha sido detenido'.

Cabe destacar que la captura del principal capo del narcotráfico el 22 de febrero de 2014 se logró, según el entonces procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, sin haberse “disparado ni un solo tiro”; no fue el mismo caso cuando se llevó a cabo la recaptura en enero del 2016 donde los elementos de la marina tuvieron que responder a un ataque de la gente de Guzmán Loera.

 


 

Estos hechos contrastan con lo vivido el pasado jueves, cuando elementos de seguridad, en un “operativo fallido”, dejaron en libertad a Ovidio GuzmánEl Ratón”, hijo del Joaquínel ChapoGuzmán.

El titular de la Secretaría de Seguridad, Alfonso Durazo, tuvo que admitir que un grupo de 30 elementos de la Guardia Nacional y la Sedena realizaron un fallido operativo en Culiacán, Sinaloa, para detener a Ovidio Guzmán López, lo que generó un fuerte enfrentamiento con un numero no cuantificado de integrantes del crimen organizado y terminado por dejar en libertad al hijo del “Chapo” Guzmán.

El enfrentamiento se prolongó por casi seis horas, dejando 8 militares y policías muertos, 16 militares heridos, ataque a 9 patrullas y helicópteros, 42 vehículos despojados, 9 vehículos incendiados; la fuga de 51 reos y 19 bloqueos en diversos puntos de toda la ciudad.

Además de la vergüenza de verse obligados, los militares, a dejar en libertad el hijo del mayor líder del narcotráfico.

En su momento, el presidente Andrés Manuel López Obrador justificó la “liberación” del Ovidio Guzmán con el argumento de que “no puede valer más la captura de un delincuente que las vidas de las personas”, al tiempo que admitió que el operativo obedeció a una orden de aprehensión provisional con fines de extradición en contra Ovidio Guzmán López.

O sea, que nunca se trató de un hecho fortuito como lo informó inicialmente Alfonso Durazo.

A deferencia de los reclamos y las exigencias para que renunciara todo el gabinete de seguridad del ex Presidentes Peña Nieto, en esta ocasión López Obrador guardó silencio, y el día de los hechos prefirió irse de viaje a Oaxaca a una gira de trabajo y a visitar un hospital rural del IMSS.

Un día después, el Presidente consideró una “exageración” decir que ha fallado su estrategia de seguridad y se limitó a señalar: “vamos muy bien” y responsabilizó a “los conservadores” de decir que su estrategia de seguridad ha fallado.

"Es muy difícil que lo acepten, pero vamos muy bien. Lo de ayer fue un hecho lamentable, pero se me hace una exageración decir que ha fracasado nuestra estrategia; eso es lo que quisieran los conservadores, se frotan las manos, andan desquiciados".

Sobre su gabinete de Seguridad, ni una palabra, ni una responsabilidad, mucho menos mencionó que vaya a solicitarles su renuncia.

Por otra parte, a diferencia del 2014 cuando López Obrador buscaba evidenciar y debilitar el gobierno de Peña Nieto demandando la renuncia de todo su gabinete de Seguridad, ahora la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero; el Canciller Marcelo Ebrard y el presidente de la Jucopo en el Senado, Ricardo Monreal, todos demandan “cerrar” filas en torno al Presidente y su estrategia de seguridad.

Tu opinión es importante

Minuto a Minuto

Minuto a Minuto